martes, 4 de mayo de 2010

MÁRGENES



I: Cada vez leo menos. Señal de que empuja de nuevo la vida más allá del balcón.


II: Llevo viviendo algo más de año y medio en un segundo piso interior, sin balcón a la calle. Esta distribución de las casa-puertas gaditanas nos resguarda del azote del Levante, pero nos hurta el olor del jazmín.


III: Pensé que nunca volvería a una risa tan limpia. Empiezo a tener mis dudas...


[Ilustración: © M. Morgado, Lector yanqui, 2001]